miércoles, 26 de junio de 2013

MATEMÁTICAS A MANO

¿CÓMO RESOLVER UNA RAÍZ CUADRADA?




Vamos a resolver un ejemplo paso a paso para mostrar cómo se hace.



Queremos hacer la raíz cuadrada de 754321 (a este número se le llama radicando.

1º Se separan las cifras de dos en dos, empezando de derecha a izquierda.

Así 75.43.21



2º Buscamos un número cuyo cuadrado sea 75 o menor que 75, que será 8.

8 x 8 = 64

El 8 será la primera cifra del resultado.



3º Restamos 64 a 75.

75 – 64 = 11

Queda 11 como resto.



4º Al resto se le añaden las siguientes dos cifras del radicando, en nuestro caso, 43. El número que resultará será el 1143.

Escribir 16 en la tercera línea auxiliar (16 se obtiene del doble de 8).



5º Encontrar un número que añadido al 16 y multiplicado por ese mismo, de como resultado un número igual o inferior a 1143.

Por ejemplo: 167 x 7 = 1169 Lo descartamos por ser superior a 1143.

165 x 5 =825 Lo descartamos por ser demasiado inferior.

166 x 6 = 996 Este es el número que más se acerca a 1143. Esta última operación la añadiremos en la tercera línea auxiliar.

Y el 6 será la siguiente cifra del resultado de la raíz, quedando por el momento 86.



6º Como en el paso 3º restamos:

1143 – 996= 147

Queda 147 como resto.



7º Como el 4º paso. El número resultante será 14721

Escribir 172 en la cuarta línea auxiliar (doble de 86).



8º Repetir el 5º paso.

1728 x 8 = 13824

Añadir operación en la cuarta línea auxiliar.

El 8 será la siguiente cifra del resultado de la raíz, quedando 868.



9º Repetimos el 3º paso, restamos:

14721 – 13824 = 897

Queda 897 como resto.



10º Resultado de la raíz cuadrada 754.321 es 868, con un resto de 897.

  

TRES MUÑECOS POR LA PAZ

Eran tres muñecos que no sabían hacer otra cosa que divertir a la gente. Eran pobres, muy pobres pero les daba igual. Las risas que provocaban en los niños y mayores con sus gracias. Eso valía por todo, iban de pueblo en pueblo, en todos los sitios eran bien recibidos por todos aunque la pena que tenían era no poder llegar a que les viera toda la humanidad. Esa era la ilusión que tenían, que todos los humanos les vieran y por un rato conseguir que hubiera paz en el mundo.

Cierto día en un pueblo donde estaban actuando, estaban unos cámaras de televisión haciendo un reportaje del pueblo. Los sacaron a ellos y los telespectadores al verlos les cayeron tan bien que pidieron verlos en directo. Los llamaron para actuar en sus televisiones. De paso, al ver que tenían influencia con la gente empezaron a predicar la paz y la amistad entre los pueblos.

Estos muñecos además de salados con la mímica tenían mucha facilidad de palabra y empezaron a atacar a los políticos y militares; los culpables de todas las desgracias que ocurrían en la Tierra. La gente poco a poco fue convenciéndose de las verdades que decían y empezaron a asaltar los cuarteles para destruir todas las armas. A los políticos en las elecciones no les votó nadie, no hacían falta en el mundo, ni unos ni otros, podían pasar de ellos. Los muñecos con ésto, al ver que todas las guerras que había se pararon. Los niños de estos países en guerra salieron a jugar, los mayores a pasear. La gente de todos los países era una juerga, todo el mundo por las calles saludándose y haciendo amistad. Los muñecos al ver como había cambiado ya el mundo gracias a ellos, sin que metieran mano esos de la ONU, que todo lo estropean. Se dedicaron a ir por todos los pueblos hasta los más pequeños de este mundo a hacer su trabajo de siempre, a que se partiera de risa la gente, particularmente los niños, su mayor alegría. Y el futuro de que este mundo siguiera como hasta ahora porque como estos muñecos, opinamos muchos. Educar a los niños en la risa es la mejor medicina para ellos y para que la humanidad en el futuro funcionen mejor y en paz.





Ángel Albéniz

“EL TAPAO”, ALFREDO LANDA


Nació el 3-3-1933, en la calle San Antón, en Pamplona, Navarra. Y por el trabajo de su padre, le tocó viajar mucho durante su infancia.

Como a buen navarrico, traerán parte de sus cenizas al cementerio de Pamplona, donde está enterrada su madre.


Participó en unas 150 películas y ganó, entre otros, los siguientes premios:

- Mejor actor. Festival de Cannes. 1984

- Ganó dos Goyas, más el Goya de Honor en 2008.

- Príncipe de Viana (Navarra), en 2008.

Representaba un antihéroe, moreno, bajito, con cara de bueno, que ilustró la sociedad de tres décadas en España.

Lo hemos llamado “El Tapao” porque tuvo una larga, primera fase como actor cómico y, de pronto, de buenas a primeras, se descubrió un actor excepcional, que se movía muy bien en los personajes melodramáticos.






EL ÚLTIMO RECUERDO A SARA MONTIEL

El 8 de abril falleció Sara Montiel en Madrid. Nació el 10 de marzo de 1928 en Campo de Criptana, Ciudad Real.


Una triunfadora española que llegó a Hollywood y que en España fue censurada en la época del Franquismo.

Fue una mujer muy bella y atractiva, además de una excelente y versátil actriz y cantante. Triunfó durante las décadas de los cincuenta y los sesenta en el cine.

Los honorarios que cobró por “La Violetera” la convirtieron en la actriz mejor pagada del mundo hasta la fecha.

Participó en unas 60 películas y continuó su carrera musical hasta el final, acompañada de un pianista. Su canción más conocida es la de la banda sonora de “El último couplé”; se titula “Fumar es un placer”.

Sara Montiel se casó cuatro veces y adoptó dos hijos, Zeus y Thais, con Pepe Tous.

En el año 2000 escribió sus memorias, cuyo título fueron “Vivir, es un placer”.



El mismo día falleció Margaret Thatcher (13-10-1965 Granham, 8-4-2013 Londres), que fue política británica que llegó a ser primera ministra del Reino Unido, de 1979 a 1990; siendo la persona en ese cargo por mayor tiempo durante el S. XX y la única mujer que ha ocupado este puesto en su país. Apodada la “Dama de hierro” por su firme oposición a la Unión Soviética. Creó una política que se llamaría Thatcherismo o capitalismo del pueblo.



NUEVO Y SORPRENDENTE PAPA

Después del magnífico pontificado de Benedicto XVI y tras el cónclave salió elegido Jorge Mario Bergoglio que tomó el nombre de Francisco I. Él eligió este nombre en honor del viajero San Francisco Javier de Navarra, que llegó hasta Japón y murió en las puertas de China; y también en honor a San Francisco de Asís, el hermano de los pobres y de la naturaleza.

Por lo que hemos visto por televisión parece un hombre muy humanitario, bonachón y muy cercano a los pobres y a los enfermos; que derrocha solidaridad.

Y tiene por delante una ardua tarea para adaptarse a los nuevos y acelerados tiempos.

Es el primer Papa de procedencia americana y el primero que no es nativo del Viejo Continente (Europa, Oriente Medio y norte de África). Además es el primer Papa perteneciente a la Compañía de Jesús.



LA VIOLACIÓN DE LA LEY TRIBAL

Perdidos en la noche de los tiempos, en el Paleolítico, la supervivencia dependía de la unidad de la tribu: para cazar, procrear, etc… Nadie se atrevía a romper la ley de conjunto, la ley tribal. El separatismo era imposible. Esta ley enraizó genéticamente y se configuró como el legado de nuestros antepasados. Incluso se conservó a lo largo de la historia, en primer lugar en la época bárbara. Todas las normas de los salvajes se conservaron a la llegada del azote de los pueblos del norte que trajeron a un emperador que lo que hacía era sobrecodificar los códigos salvajes. Es la época de poner por escrito las leyes en códigos penales, que servía para conquistadores y conquistados. En el mundo salvaje el jefe de la tribu era directamente Dios. Con la sobrecodificación bárbara, el rey-emperador seguía siendo Dios o su representante.

El Capitalismo como sistema civilizado destruye la ley tribal y la existencia de un rey-emperador como Dios en la Tierra. Pero en el capitalismo todo vuelve en forma de fantasmas. Y el motivo de la no ruptura de la ley desde la existencia del animismo es el atentado del sacrilegio. El capitalismo con sus revoluciones ha matado al monarca, pero tiene un límite en la conservación de la arcaica propiedad privada de los medios de producción y un límite por lo tanto en la producción que siempre se repite más allá. El sistema burgués se caracteriza por la vuelta a suceder de todo lo anterior pero para descodificarlo.

Este miedo a la desterritorialización viene de la conservación del miedo al sacrilegio. La ciencia fuera de su profesión habla con el mismo miedo a romper con el sacrilegio. Esto es el mal de la conciencia moderna: se usan los conocimientos prácticos de la ciencia sin aceptar su mensaje, y por otro lado conserva como valores la repugnante moral judeo-cristiana. El mensaje de la ciencia es el postulado de objetividad más allá de cualquier proyección subjetiva.

El capital es corte y desplazamiento en la cinta transportadora que es la infraestructura de la economía productiva. La angustia existencial de verse fuera de la tribu, es el legado ancestral de nuestros antepasados.

Pero el sistema burgués ya ha roto con la ley de la tribu, pero esta se conserva en la familia, en la fábrica y en el ejército. Ante la angustia que provoca el estar solo, ganándote la vida tú mismo por el salario, tiene que volver a estar en sociedad: desde el fútbol y el deporte hasta la militancia en algún sindicato de trabajadores. Esto calma la angustia como el fenómeno de Dios y la religión que explica y da sentido a la vida. Desde el principio estaba prevista la aparición del hombre. Da una explicación a la historia de la vida, cuando la realidad científica es la combinación del azar y posteriormente la necesidad.

La esquizofrenia dónde la metemos: pues es el límite del capitalismo, el excedente de producto, el proletario y el ángel exterminador.

El deseo aprende a replegarse cuando quiere salir de la ley de la tribu o del déspota. Esta es la represión general, y de ahí al descanso del deseo se ejerce la represión propiamente dicha que hace al proceso del deseo se lo tenga detenido, girando en el vacío o tomándose como un fin. En el capitalismo todo es diferente: se dedica a descodificar o desterritorializar, reprimiendo la carga esquizofrénica y llevando a cabo la axiomática de los flujos, su contabilidad y las normas del Estado.

Entonces qué relación hay entre la represión general y la represión originaria, la represión propiamente dicha o refoulment, llevada a cabo por la familia (el sexo es tabú). Y se transforma en el fantasma o la pesadilla de la noche. Es el retorno de lo reprimido. A partir de ahí hay dos opciones: la supresión de deseo o su represión para arreglarla más adelante.

La gente actual para no sentirse sola se afilia a partidos políticos, a la Iglesia o si es joven a las denominadas tribus urbanas. El miedo del separatismo aparece como fantasma de lo más remoto y atávico de nuestros antepasados. Luchar por el separatismo conlleva el miedo añadido de estar rompiendo con una ley ancestral. Es más fácil luchar en favor de la ley, del sistema, contribuir al stablishment. Toda la propaganda de los medios de comunicación de masas está dirigida a impedir la autodeterminación de los pueblos, con tal que abran su mercado al comercio mundial. Entonces sí que se fomenta el separatismo o el cambio del régimen, la apertura del país.

Cuando uno se da cuenta del respeto que se le da a la policía, inicia una metamorfosis en su personalidad que le lleva a verlos como son: los leñeros del sistema para reprimir la libertad individual y llevar todo a la ley ancestral de la tribu. Ahora el sistema es un topo es cínico por que sabe en que descansa el sistema, en la violencia de la propiedad privada de los medios de producción, pero el cínico colabora con el stablishment.

Es más, que los Estado-nación son una rémora en el desarrollo de la producción. Sólo por razones de clase burguesa siguen con este privilegio. Pero son actualmente trabas en el desarrollo de las fuerzas productivas. La propiedad privada, el beneficio personal son antieconómicos.

Adonde quiero llegar es que la violencia estructural es tolerada y aún más querida. Mientras que la violencia anti-sistema es perseguida y vilipendiada, siendo ésta la que trae valores nuevos y progresistas según el tiempo histórico. La única violencia coherente y justificada.

La revolución tiene que ser imaginativa y crear nuevas estructuras, mientras que la reacción las tiene creadas. Lo que pasa es que la historia va en la dirección del desarrollo de las fuerzas productivas que cambian la estructura de producción.

Alrededor de la primera guerra mundial se enfrentaron las cuatro grandes actitudes con respecto a la máquina: la gran exaltación molar del futurismo italiano que cuenta con la máquina para desarrollar las fuerzas productivas nacionales y producir un hombre nuevo nacional , sin poner en cuestión las relaciones de producción; la del futurismo y constructivismo rusos que piensan la máquina en función de nuevas relaciones de producción definidas por la apropiación colectiva ( la máquina-torre de Tatlin o la de Moholy-Nagy, que expresan la famosa organización de partido como centralismo democrático, modelo en espiral con cima, correa de transmisión, base; las relaciones de producción continúan siendo exteriores a la máquina que funciona como “índice”); la maquinaria molecular dadaísta, que por su propia cuenta efectúa una inversión como revolución de deseo, ya que somete las relaciones de producción a la prueba de las piezas de la máquina deseante y libera de ésta un gozoso movimiento de desterritorialización más allá de todas las territorialidades de nación y de partido; por último, un antimaquinismo humanista que quiere salvar el deseo imaginario o simbólico, volverlo contra la máquina, libre para volcarlo sobre un aparato edípico.

La máquina territorial lo ha previsto todo, codificando el dolor y la muerte –salvo la manera como le iba a llegar desde fuera. “Llegan como el destino, sin causa, razón, consideración, pretexto, existen como existe el rayo, demasiado terribles, demasiado súbitos, demasiado convincentes, demasiado distintos para ser ni siquiera odiados. Su obra es un instintivo crear-formas, imprimir formas, son los artistas más involuntario, más inconscientes que existen: en poco tiempo surge allí donde ellos aparecen, algo nuevo, un engranaje soberano dotado de vida, en el que cada parte, cada función, ha sido debilitada y determinada, en el que nada tiene sitio si primero no tiene una significación con respecto al conjunto.

Estos organizadores natos no saben lo que es culpa, responsabilidad, consideración; en ellos reina aquel terrible egoísmo del artista de la mirada de bronce y que de antemano se sabe justificado en su obra, por toda la eternidad, lo mismo que la madre en su hijo. No es en ellos, lo adivinamos donde germinó la mala conciencia - pero sin ellos esta horrible planta no habría crecido, no existiría si no hubiera ocurrido que bajo la presión de sus martillazos, de su tiranía de artistas, una ingente cantidad de libertad fue arrojada del mundo, o al menos quedó fuera de la vista, coaccionada a la fuerza a pasar a pasar al estado latente, según dice Nietzsche en la Genealogía de la moral. Es aquí que Nietzsche habla de corte, de ruptura, de salto. ¿Quiénes son esos que llegan como la fatalidad (“una horda cualquiera de rubios animales de presa, una raza de conquistadores y señores, que organizados para la guerra y dotados de la fuerza de organizar, colocan sin escrúpulo alguno sus terribles zarpas sobre una población tal vez infinitamente superior en número, pero todavía informe…”). Incluso los más viejos mitos africanos nos hablan de esos hombres rubios. Son los fundadores del Estado. Es posible que no haya habido nunca más que un solo Estado, el perro-Estado que “habla en humaradas y aullidos”. Además Nietzsche sugiere cómo procede ese nuevo socius: un terror sin precedentes, con respecto al cual el antiguo sistema de la crueldad, las formas de enderezamiento y de castigo primitivas no son nada.

Lo que era esencial en la máquina de inscripción primitiva, los bloques de deudas móviles, abiertos y finitos, “las parcelas del destino”, se halla preso en un inmenso engranaje que vuelve a la deuda infinita y ya no forma más que una sola y misma fatalidad: “será preciso desde entonces que la perspectiva de una liberación desaparezca de una vez por todas en la bruma pesimista, será preciso desde entonces que la mirada desesperada se desaliente ante una imposibilidad de hierro…”. La tierra se convierte en un asilo de alienados.

La ciencia está en transición para acabar con el miedo al sacrilegio, el mal del alma moderna, en la que colabora el estado científico fuera del ámbito de su profesión, de la cual no extraen las conclusiones pertinentes del postulado de objetividad. Se necesita una filosofía de la ciencia.

De ahí la relación con el sistema simpático y parasimpático. La función del simpático es la angustia como sentimiento, mientras que el parasimpático su función es la expansión de la personalidad. Bajo la ley aprende uno a vivir, que la represión es buena, de ahí que se produzca una simpaticotonía. Mientras que en una persona separatista predomina la parasimpaticotonía, la función parasimpática del sistema nervioso en general. Así se descubren los valores de la libertad y de vivir independientemente.

CARLOS SANTOS



jueves, 20 de diciembre de 2012

ECONOMÍA SEXUAL

Reich se dispuso a combatir las enfermedades mentales a través de la liberación de las tensiones musculares crónicas, lo que dio resultados notables. Reich abrazaba, retorcía y estiraba los cuerpos de los pacientes hasta que rompían a llorar o vomitaban, liberándose. Más adelante llegó incluso a asegurar que el cuerpo humano no era muy distinto al de un gusano; y elaboró un sistema de curación que consiste en el desbloqueo progresivo de los diversos segmentos que componen nuestro organismo: cráneo, cuello, diafragma, vientre y cadera.

La salud mental de una persona se puede medir por su potencial orgásmico. Esto quiere decir que un individuo psíquicamente sano disfruta del sexo libremente, sin traumas ni inhibiciones, y una persona neurótica no. Reich se volcó en el cuerpo físico. Reich descubrió que las personas no neuróticas

manifestaban el reflejo de orgasmo, consistente en el movimiento involuntario, incontrolable y repetido de la cadera a la hora de la descarga orgásmica.

La misión de Reich consistía en derribar las barreras que bloqueaban el libre flujo de energía psíquica del paciente.

La represión para que sea eficaz tiene que ser inconsciente. La vida no significa nada, simplemente funciona; No hay significante ni significado. La vida es inmanente en sí misma. El funcionamiento de la vida es trascendente. La materia es trascendente. Ejemplos: El ADN funciona como se monta, sin formar una estructura.

Después de esta digresión, pasemos a saber más sobre economía sexual. La psique de una persona y su musculatura son funcionalmente equivalentes. Reich plantea que los bloqueos psíquicos se corresponden a contracciones musculares crónicas.

La expansión corresponde al placer y la contracción se corresponde con el dolor y la angustia. La vida se corresponde con el principio del placer. Reich descubrió que la energía vital era equivalente al concepto de fuerza de trabajo de Marx.

Para Reich el sexo y el trabajo entretienen una relación bioenergética. La primacía de lo inconsciente, el papel central de la represión sexual en la psicopatología. Llevó los postulados de Freud al extremo. A Freud le frenaba los intereses burgueses.

Para Reich la mayor parte de la población sufre patologías mentales y vive en condiciones de fuerte represión sexual. El dominio de una clase sobre otra necesita que la mayor parte de la población sufra una atrofia en su vida sexual, pues eso garantiza a las clases dominantes individuos pasivos y que acaten la

autoridad sin cuestionamientos.

La sociedad capitalista tan civilizada reprime al individuo dos veces: 1º, te quita las ganas naturales de trabajar, que es necesario para el funcionamiento del sistema. Y 2º, te castigan si no trabajas. La finalidad del capitalismo es el justo medio: trabajar obligatoriamente. No es lo mismo que el trajo sea un derecho, como dicen los sindicatos, que el trabajo sea una responsabilidad, un deber.

Se reprime las ganas de trabajar por placer a raíz de las frustraciones sexuales. El impulso vital se divide funcionalmente por un lado en sexualidad y en trabajo. Si se sufre una frustración erótica en la infancia con la madre autoritaria, por necesidad del sistema. Y empieza el bloqueo de la energía en determinado anillo del cuerpo humano que detrae energía de la función para el trabajo. Entonces los inhibidores sexuales empiezan a trabajar interrumpidamente por fantasías sexuales conscientes pero también inconscientes. Se dice que lo que nos gusta es el sexo, que se convierte a raíz del bloqueo en compulsivo y no el trabajo. Se trabaja por compulsión y coacción.

Esto nos lleva al postulado de la Democracia del trabajo, que se distingue de politiquería edípica. Ahora sólo la democracia llega a la política; a nombrar al político que nos va a mandar. La verdadera democracia llega a las esferas del trabajo, de la familia, etc...

Voy a contar un pasaje que sirve para descubrir lo que debe ser una democracia del trabajo. Hay ingeniero que intente arreglar un motor. La gente que pasa emite sus opiniones democráticas sobre el hecho del arreglo del motor; pasa una señora y dice que el hombre está muy sucio, otro que no va a arreglar el motor, otro que él lo haría mejor, etc… Hasta que pasa otro ingeniero que le dice que en verdad está su colega en verdaderas dificultades y se pone, manos a la obra, a ayudarle y ver en donde se equivoca su compañero. En la democracia del trabajo hay que saber de que se habla, no ocultando nada. Colaboración de trabajadores que crean plusvalía que pertenece a todos los individuos-trabajadores.

Reich abandonó el materialismo dialéctico por el funcionalismo. El deseo es lo real que no carece de nada y que Marx lo descubrió con el concepto de pasión

como objeto natural y sensible. Es el mercado el que le interesa introducir la carencia o escasez en lo abundante de la producción. Por eso el paro les interesa a los empresarios.

La fórmula de la función del orgasmo se reduce a tensión mecánica-carga eléctrica-descarga eléctrica-distensión mecánica que producen una energía vital, cuyas partículas son los biones.

Al volcarse la Antiproducción sobre la producción es cuando la economía no marcha a pleno rendimiento. Es ahí donde se instala el mercado y la necesidad con la ley de la oferta y la demanda. La superproducción supone la crisis del capitalismo y el paso a otra economía socialista que la integre. El comercio debe ser desigual para que funcione. De ahí sale la plusvalía del Tercer mundo. El desarrollo en el centro está en función del subdesarrollo en la periferia. Y el que sale primero explota a todos los demás: el país con mayor productividad del trabajo en cada etapa económica.

La economía sexual es la misma que la economía política. Son la misma economía pero con una diferencia de régimen. Si son dos energías diferentes: una la exterior o social que se mueve por los mecanismos del dinero y otra que dobla a la primera y ajusticiable por el psicoanálisis, que se encarga de lo inhibido, tratando de llevarla a la realidad exterior. La realidad psíquica se convierte en un fantasma de grupo. Los socialistas utópicos escribían fantasmas de grupo.

Volviendo a la nueva medicina de Reich, encontramos la diferencia entre los nervios simpático y parasimpático: el simpático se activa en situaciones de angustia y el parasimpático en situaciones de expansión emocional. Puede llegarse a una simpaticotonía donde el nervio simpático actúe en todo momento

cuando no le corresponde produciendo una perturbación psíquica y una mala vida sexual. Cuando hay una parasimpaticotonía domina la relajación del carácter genital. Debe haber equilibrio entre los dos nervios autónomos reflejando el modo alternativo entre la sexualidad y el trabajo de la energía vital.



La energía vital se la denomina en el “ Anti-Edipo “ producción deseante. De esta sale la producción social en condiciones determinadas. El inconsciente es productivo. Son la misma producción en condiciones determinadas. El deseo produce lo Real, el vacío está en la organización molar. Esto es la psiquiatría materialista: introducir el deseo en el mecanismo y la producción en el deseo.

Se constituye el proceso productivo.

Antes de que existieran las máquinas técnicas el inconsciente ya se autoproducía, siendo sus productos los órganos, los cuerpos de los animales y plantas que se desarrollaban siguiendo en su progreso las leyes de la evolución de Darwin. El inconsciente productivo puede ir en dos direcciones: su acumulación en masas de individuos de la misma especie, y otra en la dirección del perfeccionamiento del individuo. La máquina social puede apoyar este segundo aspecto o reaccionar sobre la producción deseante del inconsciente. Esto sería la producción material económica. Sólo existe el deseo y lo social.

Por eso el deseo es lo real en sí mismo, no carece de nada. Es la máquina social la se encarga de contraproducir, de vacualizar en la abundante producción. Esto se consigue echando sobre la producción la Antiproducción que se apropia de las fuerzas productivas intensivas.

La producción social es la producción deseante en condiciones determinadas. La esquizofrenia es la producción del deseo y de las máquinas deseantes. Una máquina desante está formada por el corte de un flujo por un objeto parcial, de tal manera que todo es máquina de máquina. La máquina fuente está conectada con la máquina asociada, la máquina objeto. De ahí que el producir se confunde con el producto y va a dar un resto al sujeto nómada y vagabundo. La organización molar es la que destituye al deseo en su objetividad. Práctica del vacío de una clase dominante creando la economía de mercado.

Se ha sustituido el inconsciente productivo como fábrica por un inconsciente que sólo sabe expresarse, sustituido por un teatro muy antiguo. El inconsciente se autoproduce con sus síntesis pasivas del deseo maquinando los objetos parciales, los flujos y los cuerpos. Sobre esto se apoya la Antiproducción social que se apropia de las fuerzas productivas. El capitalismo a pleno rendimiento desaparecería, se convertiría en una Democracia del Trabajo. El mercado lo conforma la Antiproducción social que se vuelca sobre la Producción. De ahí surge el abyecto miedo a carecer, que hace que las masas sean dóciles.


CARLOS SANTOS